Caravaca
de la Cruz es una ciudad situada en
un enclave fronterizo entre Murcia y Granada.
Una población por la que pasaron, sucesivamente, íberos,
romanos y musulmanes y que se encuentra
construida en torno a su Castillo, levantado
en el s. XV por la Encomienda de los
Templarios. Pero Caravaca es,
esencialmente, la Ciudad Santa,
la ciudad de la Cruz que lleva
su nombre. Según la leyenda, en 1232,
el rey moro Abú Zeid se
convirtió al cristianismo cuando contempló
cómo dos ángeles bajaban del cielo una cruz para
que un sacerdote preso en el castillo pudiera decir misa. Esta
leyenda dio lugar a la construcción, a partir de 1617
y en el recinto de la propia fortaleza, del principal monumento
de esta localidad del Noroeste murciano, el Santuario
de la Vera Cruz. Una construcción en la que
destaca su lujosa portada de mármol rojo de Cehegín
en la que se hace toda una exaltación de la Santa
Cruz.
Murcia es
una ciudad fundada en el año 831 por Abd-Al-Rahman
II en un enclave privilegiado, en el
centro del Valle del Río Segura. De
la importancia que alcanzó en la época árabe
da buena idea la muralla que
la circundaba, algunos de cuyos restos aún
son visibles en diferentes lugares de la ciudad,
que tenía 15 m de altura y 95 torres. La
ciudad cristiana también ha dejado profunda
huella en la fisonomía urbana de Murcia.
Así, dos de sus arterias principales,
la Platería y la Trapería,
son aún testigo de la intensa actividad
gremial que se desarrolló en la urbe.
Pero será a partir del s. XVI, y especialmente
del XVIII, cuando Murcia alcance
un esplendor urbano que la llevará a expandirse
más allá
de sus murallas. Será éste
el momento en que se alcen las numerosas iglesias,
mayoritariamente barrocas,
que jalonan toda la trama urbana. Templos
como los de la Merced, San Miguel,
Santa Ana, Las Claras, Santo Domingo, Santa
Eulalia o San Juan de Dios, que
unen a sus artísticas arquitecturas
un importante patrimonio pictórico
y escultórico, con obras entre las
que destacan las realizadas por Francisco
Salzillo.
La ubicación
geográfica de Lorca,
en las estribaciones de la Sierra del
Caño, le ha hecho ser un lugar
codiciado para asentamientos humanos desde antiguo,
ya que constituía un enclave estratégico
en el corredor natural entre Levante y Andalucía. Lorca,
cuyo centro urbano fue declarado conjunto
histórico-artístico en
1964, es denominada la ciudad barroca por
el importante legado barroco de su centro histórico,
uno de los de mayor proyección de la región,
y por los hechos históricos que han ido
conformando la Lorca actual desde la Edad del
Hierro hasta nuestros días.