¡Una
excursión
para
todos
los
gustos!
Sentiremos
la perfecta
simbiósis
entre
la cultura
y la
naturaleza,
disfrutando
de las
maravillosas
joyas
arquitecturales
(entre
cuales
la iglesia,
el puente
nuevo sobre
el Rio
Tajo
o la
no menos
famosa Plaza
de Toros
de Ronda), como
también
del Peñon
de los
Enamorados o
el Torcal
de Antequera,
una auténtica
obra
maestra
de la
naturaleza.
En
el corazón
del irreal
y abrupto
paisaje
de la
maravillosa
Serranía
de Ronda,
de 40
Km. de
diámetro,
se encuentra Ronda,
esta
piedra
preciosa:
una ciudad
ubicada
sobre
un barranco
de 120
m. de
profundidad
y unos
70 m.
de anchura.
Nos
adentramos
por paisajes
insospechados
para
descubrir
la ciudad
sobre
la que
el poeta
Rainer
Maria
Rilke
escribiera "He
buscado
por todas
partes
la ciudad
soñada,
y al
fin la
he encontrado
en Ronda"....."No
hay nada
más
inesperado
en España
que esta
ciudad
salvaje
y montañera".
En
el corazón
mismo
del extenso
solar
andaluz
se encuentra Antequera,
"la
ciudad
de las
iglesias
blancas
y Gongorinas",
en frase
de Gerardo
Diego.
Cobijada
bajo el
regazo
de la famosa
sierra
de el Torcal
de Antequera y
asomando
la orilla
de sus
casas al
mar verde
de la amplia
Vega, Antequera es
ciudad
de antañona
historia
y de monumentalidad
construida
a través
de muchos
siglos.
La
naturaleza
ha dotado
a Antequera de
innumerables
atractivos.
El más
destacado
de todos
es El
Torcal,
que alberga
millones
de formas
moldeadas
por la
erosión
a partir
de una
inmensa
base de
roca calcárea.
Un paisaje
onírico,
surrealista,
sorprende
al desprevenido
visitante
que se
aventura
a recorrer
la ruta
señalada
en el paraje,
donde su
imaginación
la hará ver
distintas
figuras
modeladas
en la piedra.
La riqueza
de la fauna
y la flora
de El
Torcal
de Antequera completa
la singularidad
de un paraje
natural único
en Europa