Un
maravilloso viaje a lo largo de la Costa
Del Sol. Disfrute las magníficas
vistas costeras, gozando del paraíso
en Marbella, con
su impresionante Puerto Banús.
Y por fín, pasear por las estrechas
calles de Gibraltar, jugar
con los típicos monos, o sentirse en
el "techo del mundo" en las cumbres
del Peñón.
La
que ayer fuera un pequeño pueblo blanco
de pescadores, es hoy uno de los lugares más
cosmopolitas de la Costa del Sol,
con el el puerto de recreo más famoso
del Mediterráneo, Puerto Banús,
donde han anclado los más famosos y
legendarios yates. Marbella es,
sin duda, uno de los centros turísticos
más importantes de la Costa del Sol,
gracias a la gran calidad de las infraestructuras
y servicios que ofrece. El Puerto Banús,
uno de los principales focos de atracción
turística del municipio, alberga una
exclusiva zona de ocio dentro de las excelentes
instalaciones de su puerto deportivo. Pero Marbella es
también un paraíso para los amantes
del golf. La parte histórica de la ciudad,
asentada en una hermosa bahía, cobija
bellos rincones de sabor típicamente
andaluz, con casas encaladas y naranjos que
engalanan calles y plazas.
El
escarpado Jebel Tarik, monte Tarik,
como denominaron los árabes al Peñón
de Gibraltar, oculta bajo sus entrañas,
multitud de cavidades que aprovecharon sus
primeros pobladores para refugiarse y kilómetros
de túneles excavados en la roca por
el hombre con el transcurrir de los siglos.
Hoy día, esta mole caliza, convertida
en reserva natural, alberga valiosa fauna y
flora, salpicada especialmente por simpáticos
monos que tratan de ganar terreno al hombre.
A sus pies, en el Mediterráneo, los
delfines juegan a "rodear"
el peñón. Mientras, en la ciudad,
el bullicio comercial comienza desde primeras
horas de la mañana. Mezcolanza de culturas
y de estilos, Gibraltar es un
particular lugar de la península ibérica,
en el que el peñón hace las veces
de espectacular mirador de la costa africana.