Marruecos,
esta tierra musulmana tan llena de misticismos
que parece desplazarse como una alfombra
mágica por algún lugar entre
el mito y la realidad. Tánger, Fez,
Casablanca,
Marrakech; bastan los nombres
de estas ciudades para evocar el aroma
de especias en el olfato de los viajeros
más experimentados.
Clasificada «Patrimonio
Cultural Universal» por
la UNESCO, Fez es la primera de las Ciudades
Imperiales, ya que se remonta al
Siglo VIII. Es también la primera ciudad de culto
musulmán de Marruecos y
posee una de las Universidades más
antiguas del mundo, anterior a la Sorbona
de París. Fue
construida sobre un terreno con colinas,
lo que hace que su vista desde las afueras,
tenga cierta similitud con la de Roma.
Fes,
en realidad, está formada por dos
ciudades: Fes el Bali (la
antigua) fundada
en el siglo VIII por Moulay Idriss y Fes
el Jedida (la nueva), fundada en
el siglo XIII por los Meriníes.
Meknassa de los Olivos-
(Azeitún,
da origen a la españolísima
palabra aceituna), es una fundación
berebere del siglo IX, pero Meknès alcanza su apogeo bajo el reinado de Mulay
Ismail que la hizo su capital.
Este sultán, contemporáneo
de Felipe IV, embelleció Meknès dotándola
de murallas con puertas monumentales, jardines,
mezquitas, alcazabas y su primer palacio, Dar Kebira. El
resultado es una de las ciudades más
monumentales de Marruecos.
Marrakech,
la favorita de los viajeros españoles
y de la Jet Set Internacional, Yves
Saint Laurent, Omar Sharif y Alain Delon son
sólo
algunos de los habituales de esta ciudad.
Seductora como ninguna, su nombre originó el
del país en el pasado. Marrakech es
una ciudad deslumbrante. La enumeración
de los lugares y monumentos de Marrakech sería
interminable y la descripción de sus
maravillas agotadora, así que hemos
seleccionado lo imprescindible: la majestuosa Koutoubia, torre
gemela de la Giralda de
Sevilla, sin olvidar
la fabulosa Plaza « Jemaa El-Fna » declarada «Patrimonio
Cultural Universal» por la UNESCO.
Probablemente
la ciudad con el aura más
cinematográfica; cómo no evocar
la mítica película protagonizada
por Humphrey Bogart e Ingrid
Bergman; pero
Casablanca es mucho más.
Primera ciudad de Marruecos por
su número de habitantes,
Capital económica, industrial, financiera y primer puerto del país, Casablanca representa
el desarrollo y es la más moderna
del país.
A primera vista no es una ciudad deslumbrante como puede serlo cualquiera de
las Ciudades Imperiales, pero guarda en su interior tesoros
poco conocidos, como un bellísimo conjunto de arquitectura art deco.
Capital del Reino de Marruecos desde 1912,
Rabat es una ciudad elegante
y tranquila que contrasta con su excitante
pasado. Con espacios abiertos que dan al
océano, Rabat es una ciudad muy agradable para disfrutar
paseando al ritmo tranquilo de esta ciudad
privilegiada.
Tetuan, llamada « la ciudad blanca »,
está situada en las estribaciones
del Rif y de cara al mar,
su medina es particularmente encantadora
y la parte nueva de la ciudad no carece de
atractivos.