Marruecos se
distingue por la calidez de sus gentes,
el colorido de los paisajes, las antiguas
y exóticas ciudades, la belleza
cegadora del desierto o sus extensas
playas. Este país, que durante
siglos ha atraído a poetas, artistas,
escritores y aventureros en busca de
exotismo, representa para muchos el primer
contacto con África y la cultura
islámica. La experiencia puede
resultar chocante por sus innumerables
contrastes, paisajes abigarrados, aromas
extraños y sensaciones irrepetibles.
Si se persigue un viaje distinto, repleto
de variedad y colorido, Marruecos constituye
un estimulante y embriagador desafío
para los sentidos.
Hablar
del Norte de Marruecos es
hablar de ciudades tan cargadas de
historia como
Tánger, pero
también
es hablar del Rif, de
sus paisajes agrestes, ciudades blancas,
pueblos de adobe colgados en terrazas
sobre las montañas,
tierras cultivadas, bosques magníficos,
variedad de paisajes, carreteras de montaña
que ofrecen vistas espectaculares.
Y también es hablar de un Mediterráneo insólito,
con suaves playas de arena dorada, calas
entre los acantilados, rodeadas de su
entorno natural y escasamente frecuentadas.
Pocas ciudades
resultan tan evocadoras como Tánger. Su nombre está lleno
de resonancias míticas desde la
antigüedad. Pintores (Matisse,
Delacroix, Francis Bacon), escritores (Tennesse
Williams, Samuel Beckett, Truman Capote
o Paul Bowles), multimillonarios (Barbara
Hutton, Malcolm Forbes) o músicos
como Igor Stravinski,
se han enamorado de esta ciudad y la
han hecho famosa en el mundo entero.
Tánger sigue hoy ejerciendo una innegable fascinación para viajeros
de todo el mundo que vienen atraídos por la leyenda.
Tetuan,
llamada « la ciudad
blanca », está situada
en las estribaciones del Rif y
de cara al mar (57 km de Tánger),
su medina es particularmente encantadora
y la parte nueva de la ciudad no carece
de atractivos.
La más
bella de las ciudades rifeñas Chaouen (o Chefchaouen)
está situada 115 km de Tánger. Su
nombre en berebere significa « los
cuernos » y
hace referencia a los dos montes entre
los que está edificada (Djebel
Efchaouen).