Escursion a La Alpujarra con PepeTours
Salidas: Jueves Hora: 9 a.m. Precios: 29 € / adulto y 20 € / niño (3-12 años)
Itinerario:
Salida a la hora acordada desde Roquetas de Mar, con destino La Alpujarra. En esta excursión conoceremos lo más intimo de la cultura tradicional alpujarreña, viajamos a través de paisajes impresionantes de la Sierra Granadina y típicos pueblos blancos enclavados en la sierra. Conoceremos unos de los pueblos más bellos de España, los pueblos de la Valle del Poqueira: Capileira, Pampaneira y Bubión. Al mediodía disfrutamos de un típico almuerzo alpujarreño (no incluido). Por la tarde emprenderemos el viaje de vuelta hasta nuestros hoteles. Llegada a Roquetas de Mar y fin de nuestros servicios.
Nuestros precios incluyen:
- Seguro de viajeros
- Transporte en autobús
- Guía acompañante durante todo el viaje
* Pepe Tours se reserva el derecho de alterar y modificar el itinerario y el orden de las excursiones por razones organizativas.
Informaciones sobre destino: La Alpujarra ... todo lo que puedes soñar.
La Alpujarra es una de las comarcas andaluzas más singulares de toda Europa. Es una abrupta región montañosa, de increíbles paisajes accidentados, salpicados de contrastes: como resultado de la secuencia climática y altitudinal se pueden contemplar desde los paisajes alpinos de Sierra Nevada hasta los de la Costa Subtropical.
Tres colores destacan en la Alpujarra: el verde de su paisaje, el azul del cielo, el mar al fondo, el blanco de sus pueblos y la nieve próxima. Pocas comarcas han sabido conservar la belleza y el misterio como la Alpujarra. Pocos pueblos han sabido conservar claramente intactas sus costumbres, tradiciones o formas de vida como lo han hecho sus gentes. Lo que más llama la atención de la Alpujarra es su peculiar estructura urbanística, especialmente en pueblos como Pampaneira, Bubión, Capileira, que forman un bellísimo Conjunto Histórico-Artístico, denominado El Barranco de Poqueira y que han mantenido el aspecto bereber en la arquitectura de sus casas y sus calles. Pequeños pueblos blancos, con los balcones salpicados de flores, trepan por las pendientes aterrazadas e interrumpen el salvaje equilibrio de una naturaleza casi intacta. Son pueblos construidos escalonadamente, con calles angostas, empinadas y un dominante color blanco en sus casas, construidas con tejados planos.




