WhatsApp

Castilla-La Mancha es, probablemente, una de las regiones más conocidas universalmente, gracias a las andanzas de Don Quijote de La Mancha.

La Ruta de Don Quijote comienza en la milenaria ciudad de Toledo, capital de Castilla-La Mancha, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. En este primer tramo, el caminante podrá descubrir los famosos molinos de viento, las plazas mayores, los castillos y la variada arquitectura popular, y comprobará la riqueza medioambiental que aportan las lagunas a toda esta zona.

El viajero, dejando atrás las estrechas y empedradas calles del casco viejo toledano, saldrá en busca de las huellas que dejaron por estos mismos caminos, hace ahora 400 años, un flaco jinete y su escudero.

Muy pronto, llegaremos a El Toboso, donde la hermosa Dulcinea vivía ajena a la locura que causaba su belleza y ahora es posible visitar en el Museo Cervantino, las numerosas ediciones que allí se exponen de El Quijote.

Back to top